Tierra Intervenida
Si Tierra Intacta nos acercaba a aquellos espacios donde la presencia humana parecía ausente o apenas perceptible, Tierra Intervenida dirige la mirada precisamente hacia el extremo opuesto: los territorios transformados por la acción del ser humano. En muchos sentidos, ambas vías funcionan como polos complementarios de una misma reflexión sobre el paisaje contemporáneo. La historia del territorio es también la historia de nuestras intervenciones sobre él. Ciudades, carreteras, puertos, presas, explotaciones mineras, parques energéticos, áreas industriales o infraestructuras de transporte forman parte de un proceso continuo de transformación que ha modificado profundamente la apariencia y el funcionamiento de los paisajes. En esta vía de exploración, el interés se centra en observar, documentar y analizar esas huellas. Tierra Intervenida propone una reflexión sobre cómo la actividad humana modela el entorno y cómo esas transformaciones afectan a nuestra relación con el territorio.
Los proyectos reunidos en este capítulo muestran espacios donde naturaleza y acción humana conviven, se enfrentan o se superponen, generando escenarios de gran complejidad visual y conceptual. En algunos casos, las imágenes adoptan una mirada aparentemente neutra y descriptiva, cercana a la tradición documental y a la fotografía topográfica contemporánea. En otros, la intervención sobre el territorio aparece acompañada de una lectura más crítica que invita a reflexionar sobre cuestiones relacionadas con el desarrollo urbano, la explotación de los recursos naturales, la contaminación, la producción a gran escala o las consecuencias ambientales derivadas de determinados modelos económicos. Sin embargo, esta vía no se limita a la denuncia. Muchos de los proyectos desarrollados dentro de Tierra Intervenida exploran también las relaciones de equilibrio, convivencia o adaptación entre la actividad humana y el entorno natural. El paisaje aparece entonces como un espacio de negociación constante donde las transformaciones no siempre son interpretadas únicamente desde el conflicto, sino también desde la capacidad de los territorios para incorporar nuevas realidades y significados. Las grandes infraestructuras, los paisajes industriales, las áreas de extracción, los espacios energéticos, la expansión urbana o las transformaciones agrícolas pasan a ser en esta obra piezas clave, fundamentales para comprender cómo la sociedad contemporánea ocupa y modifica el territorio.
Estas intervenciones revelan más que simples cambios físicos, también decisiones políticas, económicas y culturales que terminan configurando el paisaje que habitamos. A través de estas imágenes, el paisaje se presenta como un documento vivo de la actividad humana. Cada carretera, cada construcción, cada cicatriz sobre el terreno habla de una forma determinada de relacionarnos con el mundo. La fotografía se convierte, de este modo, en una herramienta para observar esas transformaciones, asimilar su impacto y reflexionar sobre el futuro de los espacios que compartimos. Las piezas que dan vida a este capítulo muestran territorios en constante evolución. Paisajes donde la naturaleza y la intervención humana dialogan, se contradicen o encuentran formas inesperadas de coexistencia. Son imágenes que nos recuerdan que el paisaje contemporáneo es, fundamentalmente, el resultado de nuestras decisiones colectivas como sociedad y de la huella que dejamos sobre el territorio.
PAZ ROSARIO ALONSO
Lejos de los paisajes naturales idealizados, Intrusos de acero dirige la mirada hacia aquellos elementos que evidencian la presencia humana sobre el territorio. En esta serie, Paz Rosario Alonso fotografía antenas, tendidos eléctricos, placas solares y otras infraestructuras que han pasado a formar parte del paisaje contemporáneo. Más allá de una lectura exclusivamente crítica, la autora propone una reflexión sobre la compleja relación entre naturaleza y progreso, observando cómo estas estructuras terminan integrándose visualmente en el entorno que transforman. A través de juegos de escala, geometrías y contrastes, las imágenes muestran un territorio en permanente negociación, donde lo natural y lo artificial conviven en un equilibrio tan frágil como inevitable.
FERNANDO CANO BENAVIDES
Lejos de la visión exclusivamente crítica con la que suele asociarse el llamado Mar de Plástico, Fernando Cano propone una lectura centrada en la capacidad transformadora de la intervención humana sobre el territorio. La serie recoge la inmensidad de los invernaderos de Almería, un paisaje que ha convertido una de las zonas más áridas de Europa en un importante centro de producción agrícola. A través de sus panorámicas, el autor pone en valor el esfuerzo, la innovación y la adaptación que han hecho posible esta transformación. Las imágenes invitan a reflexionar sobre la compleja relación entre naturaleza, tecnología y desarrollo humano.
RAÚL CAPÍN LEAL
Paisajes Colonizados se adentra en la transformación del territorio por las infraestructuras energéticas contemporáneas. A través de una mirada cenital, Raúl Capín muestra cómo embalses, parques solares y aerogeneradores han pasado a formar parte de espacios tradicionalmente vinculados a la agricultura y la ganadería. La serie reflexiona sobre los cambios de uso del suelo y sobre la creciente ocupación de los espacios naturales por intereses energéticos y tecnológicos, planteando una mirada crítica sobre la evolución del paisaje actual.
IVÁN ATANCE TAEÑO
La búsqueda de puntos elevados desde los que contemplar el territorio es el punto de partida de Avizor, el proyecto de Iván Atance. Mediante el uso de largas focales, el autor explora paisajes naturales y urbanos desde una perspectiva poco habitual, comprimiendo la distancia y revelando relaciones visuales que pasan desapercibidas a simple vista. Las imágenes nacen de una experiencia personal ligada a la observación, al silencio y a la necesidad de encontrar calma a través de la contemplación del horizonte. La serie propone una forma distinta de mirar el paisaje, donde la distancia se convierte en una herramienta para descubrir nuevas conexiones entre los elementos del territorio.
ÁNGELES VILLAJOS VELASCO
Visiones del litoral es una serie fotográfica realizada en Alicante que muestra la playa fuera de la temporada estival. Al desaparecer la actividad humana, infraestructuras como pasarelas o torres de vigilancia revelan una dimensión melancólica, convirtiéndose en vestigios frente a la naturaleza. La obra reflexiona sobre la intervención en el paisaje, la transitoriedad de las construcciones y la diferencia entre lo que vemos y lo que interpretamos.
CLEMENTE LUIS VAÍLLO HERRANZ
¿Qué ocurre cuando las fronteras creadas por el ser humano irrumpen en espacios que imaginamos libres y naturales? En Fronteras, José Luis de Castro dirige su atención hacia los límites físicos que encontramos en el paisaje: vallas, alambradas, barreras y señales que condicionan nuestra relación con el territorio. A partir de imágenes realizadas en distintos lugares de España e Italia, la serie reflexiona sobre la presencia constante de estas divisiones, ya sea para delimitar propiedades, proteger ecosistemas o garantizar la seguridad de las personas. El proyecto invita a cuestionar la idea de una naturaleza plenamente accesible y libre de restricciones.
MARÍA JESÚS ORTEGA ESPINOSA
Sobre la superficie cambiante de la playa, María Jesús Ortega encuentra un paisaje en constante transformación. En Efímeras, la autora observa las huellas que máquinas y personas dejan sobre la arena, creando composiciones donde conviven trazados geométricos y formas orgánicas. Estas marcas, destinadas a desaparecer por la acción del tiempo y de la naturaleza, se convierten en el eje conceptual de la serie. Las fotografías reflexionan sobre la fragilidad de la intervención humana y sobre la capacidad del paisaje para renovarse continuamente, borrando y reescribiendo sus propias formas en un ciclo incesante de memoria y desaparición.
RAFAEL JUÁREZ
En El Hierro, Rafael Juárez reflexiona sobre la fragilidad humana ante la naturaleza. Rojo sobre tierra muestra objetos cotidianos —salvavidas, escaleras o señales— aislados sobre un paisaje volcánico y monumental. El color rojo funciona como advertencia y vestigio de nuestra presencia. La serie invierte la relación entre territorio y habitante: no es el ser humano quien domina, sino la tierra la que impone su escala y recordándonos nuestro carácter provisional.
JAVIER PIEDRA ALCUBILLA
A través de dípticos, Javier Piedra plantea una reflexión sobre la relación que mantenemos con el mundo natural. Nosotros y la naturaleza nace de una pregunta sencilla pero profunda: ¿formamos parte de un mismo todo o seguimos percibiendo una separación entre el ser humano y su entorno? La confrontación visual entre dos imágenes invita al espectador a establecer conexiones, contrastes y paralelismos, construyendo su propia interpretación. Más que ofrecer respuestas cerradas, la serie propone una mirada abierta sobre nuestra posición dentro de la naturaleza y sobre los vínculos que nos unen, o nos distancian, de ella.
JOSÉ BARREJÓN LÓPEZ
Los instantes de transición entre el día y la noche son el escenario elegido por Jose Barrejón para desarrollar Paisaje en tránsito. La obra realizada en distintos puntos de Madrid, Guadalajara y Palencia, la serie observa cómo la luz del amanecer y del atardecer transforma nuestra percepción del territorio. En estas horas liminares, las huellas de la intervención humana se integran con naturalidad en el paisaje, difuminando los límites entre lo construido y lo natural. Las imágenes son una reflexión sobre la convivencia entre ambos mundos y sobre la manera en que el paso del tiempo y la luz modelan nuestra relación con el entorno.
MARÍA JESÚS PÉREZ DEL POZO
La serie Inertes, de María Jesús Pérez, reflexiona sobre la presencia cada vez más habitual de elementos artificiales en espacios naturales aparentemente intactos. Realizadas en distintos puntos de Madrid, Granada y Gran Canaria, las fotografías muestran estructuras industriales que emergen en el paisaje como si fueran árboles metálicos, integrados y, al mismo tiempo, extraños al entorno que los rodea. Lejos de una visión confrontativa, la autora plantea una observación serena sobre la convivencia entre naturaleza y progreso. La serie invita a reflexionar sobre las transformaciones del territorio y sobre cómo la intervención humana modifica nuestra percepción del paisaje contemporáneo.
ANA BELÉN SANTANO
El marco que aparece en las fotografías de Ana Belén Lorenzo no es un simple recurso compositivo, sino un objeto real que la autora transporta a distintos lugares y que actúa como hilo conductor de toda la serie Naturaleza Enmarcada. A través de él, transforma paisajes cotidianos en espacios de contemplación y recuerdo, invitándonos a reflexionar sobre nuestra forma de mirar. En esta imagen, realizada en Pinto, el paisaje queda suspendido entre la realidad y la memoria, convirtiéndose en una ventana hacia experiencias personales y emociones asociadas al territorio. La serie propone una mirada consciente y pausada sobre el entorno que habitamos.
MANUEL MONTILLA CORREDERA
Las huellas que deja el fuego sobre el territorio son el eje de Después del fuego, el proyecto de Manuel Montilla. Realizada en Sierra Bermeja tras los devastadores incendios que afectaron a este paraje malagueño, la serie utiliza el blanco y negro para centrar la atención en las formas, texturas y cicatrices presentes en los árboles calcinados. Lejos de una visión únicamente documental, las imágenes reflexionan sobre la fragilidad de nuestro entorno y sobre la capacidad de resistencia de la naturaleza frente a la destrucción. Entre la pérdida y la esperanza, la serie muestra un paisaje herido que, pese a todo, continúa aferrado a la vida.
LUCÍA RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ-OLIVA
En Wadi Rum: escenografía para un desierto, Lucía Rodríguez explora la transformación de uno de los paisajes más icónicos de Jordania a través de la presencia de elementos introducidos por la actividad humana. Una de las fotografías seleccionadas, Escenografía 05, forma parte de una serie realizada en blanco y negro donde tiendas, estructuras y objetos aparecen integrados en la inmensidad del desierto, generando una sensación de extrañeza y ambigüedad. La autora reflexiona sobre cómo el turismo y la ocupación humana modifican nuestra percepción del territorio, convirtiendo un paisaje ancestral en un escenario donde lo natural y lo artificial conviven de forma cada vez más difusa.
BERNARDO JIMÉNEZ SÁNCHEZ
nspirada en la tradición de la New Topographics, la serie Topografías de la ocupación examina la presencia humana en territorios que, a primera vista, parecen dominados por la naturaleza. Bernardo Jiménez dirige una mirada analítica hacia paisajes de distintos puntos de la geografía española, donde carreteras, vehículos, infraestructuras o señales irrumpen en escenarios de gran amplitud visual. Lejos de cualquier idealización del paisaje, las imágenes muestran cómo el territorio contemporáneo es el resultado de una convivencia constante entre naturaleza e intervención humana. La serie invita a reflexionar sobre los límites difusos entre lo natural, lo construido y lo habitado.
XIMENA ULLOA GÓMEZ
Mecánica orgánica observa los puntos de encuentro entre naturaleza y ciudad a través de una serie de collages fotográficos realizados en las calles de Madrid. Ximena Ulloa dirige su atención hacia detalles cotidianos que suelen pasar desapercibidos, revelando cómo los elementos naturales sobreviven, se adaptan o conviven con las estructuras creadas por el ser humano. La serie propone una reflexión sobre la transformación constante del entorno urbano y sobre el delicado equilibrio entre lo orgánico y lo artificial, invitándonos a mirar con más atención aquellos espacios donde ambos mundos se entrelazan.
MIGUEL ÁNGEL SASTRE GUTIÉRREZ
En 1420 MHz, Miguel Ángel Sastre indaga qué existe más allá de lo visible. A través de paisajes de cielos protagonistas donde las antenas son símbolos de búsqueda, la serie reflexiona sobre el deseo de conectar con lo desconocido. El título alude a la frecuencia del hidrógeno, usada para escuchar el universo. Más que documentar un entorno, las imágenes construyen un espacio que invita a habitar la incertidumbre y a preguntarse qué hay más allá del horizonte.



















































































































































































































































