Acerca de
Tierraviva es un proyecto colectivo desarrollado por más de cien fotógrafos durante el curso 2025–2026 en ICONO Escuela de Fotografía. Nace de la unión entre educación y creación artística, con el objetivo de explorar el paisaje contemporáneo y reflexionar sobre la relación que mantenemos con el territorio que habitamos.
En un momento histórico marcado por la transformación acelerada del entorno, el cambio climático, la expansión urbana, la explotación de los recursos naturales y la creciente desconexión entre el ser humano y la naturaleza, el paisaje se convierte en un espacio privilegiado desde el que observar nuestro tiempo.
Más allá de su dimensión estética, el paisaje es también un documento cultural. Habla de nuestra forma de vivir, de producir, de desplazarnos y de relacionarnos con el mundo. Cada territorio conserva las huellas de quienes lo han habitado y, al mismo tiempo, refleja las tensiones, contradicciones y desafíos de la
sociedad contemporánea. Desde esta perspectiva surge Tierraviva, un proyecto concebido como una investigación colectiva sobre las múltiples formas de mirar, interpretar y representar el paisaje natural en la actualidad.
A través del diálogo, la experimentación, el trabajo de campo y el acompañamiento continuado, cada alumno ha podido construir una mirada propia mientras contribuía a formar parte de una obra colectiva de gran amplitud y diversidad. El resultado es una constelación de proyectos que, desde perspectivas muy distintas, comparten una misma pregunta: cómo mirar el paisaje contemporáneo y qué nos revela esa mirada sobre el mundo que habitamos.
Jose Ruiz, director de ICONO

© Carmen Bustos
Mirar el paisaje contemporáneo es, en cierto modo,
mirar nuestra propia sociedad.
Vías de exploración
Con el objetivo de abordar la complejidad del paisaje contemporáneo desde diferentes perspectivas,el proyecto Tierraviva se articuló en torno a seis vías de exploración que sirvieron como punto de partida para los proyectos fotográficos. Estas líneas de investigación se plantearon como herramientas de reflexión, no como categorías cerradas. Su función consistía en ofrecer a los alumnos formas de aproximarse al territorio y construir una mirada personal.
Como ocurre con el propio paisaje, sus límites son permeables y los proyectos transitan entre ellas, estableciendo conexiones que enriquecen su lectura. En estas fotografías encontramos montañas, mares, bosques y horizontes, pero también silencio, espera, asombro y respeto. Cada imagen es una invitación a detenerse y reconocer el valor de aquellos lugares que todavía conservan la fuerza intacta de lo natural.

Proyectos
Cada imagen habla tanto del espacio fotografiado
como de la persona que lo observa.
Las localizaciones

Los fotógrafos
Tierra Intacta
Carmen Bustos García
Gelber Montañez Becerra
Raquel Sánchez
Cinthia Leizza Blas-Pereda
Víctor Díaz Quesada
Carlos Sánchez Tardío
Teresa Julián Hueros
Eduardo Gutiérrez Martínez
Javier Gil Gutiérrez
Carmen Conesa Quesada
Yoli Rivera Gutiérrez
José Pérez Lara
Alejandro Gutiérrez Velázquez
Luz Garrido Del Barrio
César Cadenas López
Gema Mora Grasa
Tierra Intervenida
Luis Vailo Herranz
Ángeles Villajos Velasco
Iván Atance Tafeño
Chusa Ortega Espinosa
Javier Piedra Alcubilla
Ana Belén Santano
Lucía Rodríguez Fernández-Oliva
Fernando Cano Benavides
José Luis de Castro Rincón
Paz Rosario Alonso
María Jesús Pérez del Pozo
Jose Barrejón López
Manuel Montilla Corredera
Raúl Capín Leal
Berna Jiménez Sánchez
Rafa Juárez
Miguel Ángel Sastre Gutiérrez
Ximena Ulloa
Tierra Enmarcada
Blanca Martínez Huete
Almudena Ramilo
Ana Belén Lorenzo de Heras
Ludi Montero Muñico
Alejandro Andrio
Noemí Cantarero Tena
José Manuel Iniesta
Alberto Gómiz Macein
Concha González Mallén
Luz Sanz Merino
Susana Correas Hazas
Juanjo Inestal Hernández
Inmaculada Barrio Ruiz
Sonia Conde Alonso
Joselo Navarro Gamboa
María José Ortiz Redondo
Javier García Garrido
Nadia Khay Mima
José María Sánchez Madroñero
Tierra Vivida
Melchor García García
Maite Bouza Álvarez
Carmen Cruz López
Karen Esquivel Tirado
Ana Blázquez Ruiz
Lucía Fernández Peinó
Geraldine Artiles Cuartas
Adelaida Ruiz Giménez
Carmen Bragado Aguado
Jefferson Flores Flores
María José Franco
Javier Hernández Cruceta
Elisabeth Delicado Bonilla
Natalia Díaz Álvarez
Ángeles Maldonado Martínez
Enrique Martínez Castro
Liana Luchini Solano
Ricardo Várez De Castro
Tierra Imaginada
Myriam Laguía François
Enrique Montorio Cerrato
Adolfo Álvarez Del Riego
Nieves Santos Álvarez
Elena Sande Muñoz
Pilar Robles
Alexandra Merino Galán
Mario Pérez García
Pablo Andrés García
Celedonio Moreno Calvo
Manuel Taboada Guijarro
Cristina Barrenengoa Gómez
Adelino Rodríguez Torrijos
Yolanda Villarroel
Pedro García Cabello
Leire Saez Iriberri
Carlos Guerra Moreira
Janaina Cristiane Rosa
Rebeca García Berdasco
Tierra Evocada
Rafael Pamplona Colás
Paco Pozo Pino
Luis López Romero
Mercedes Calleja García
Miguel Ángel Herrera Úbeda
Carlos Rodríguez Huidobro
Nati Martínez Sánchez
Alfredo Arredondo Gómez
Carmen Gil Izquierdo
Manuel Pozo Gómez
Merit Sahura
María José Folé Medina
Erika Andrea Beltrán Muriel
Aitana Pardos Poza
Luis Prieto
Esther Pérez Patiño
Mercedes Abergózar García
Encarna Rosillo Gabaldón
Tu mirada
Cuando comenzamos Tierraviva, la intención era investigar el paisaje contemporáneo. Sin embargo, a medida que avanzaba el proyecto, resultó evidente que estábamos explorando algo mucho más amplio. Hablar del paisaje es hablar también de nuestra forma de estar en el mundo. De cómo observamos, cómo recordamos, cómo transformamos los lugares y cómo los lugares terminan transformándonos a nosotros.
Vivimos en una época en la que las imágenes se producen y consumen a una velocidad sin precedentes. Fotografiamos constantemente, pero quizá pocas veces nos detenemos a mirar. Frente a esa inmediatez, este proyecto ha propuesto algo diferente: volver a observar el territorio con atención, regresar a los lugares, recorrerlos una y otra vez, esperar la luz adecuada, estudiar sus transformaciones y preguntarnos qué historias contienen. A lo largo de estos meses, el paisaje ha sido mucho más que un tema fotográfico. Ha sido un espacio de encuentro entre personas, experiencias y miradas. Cada alumno ha recorrido un camino distinto, ha encontrado preguntas diferentes y ha construido una relación única con el territorio que decidió investigar. Sin embargo, todas esas búsquedas individuales han terminado formando parte de una conversación colectiva mucho más amplia.
Quizá la fotografía de paisaje siga siendo relevante precisamente por eso. Porque nos obliga a detenernos. Porque nos recuerda que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos. Porque nos invita a prestar atención a aquello que permanece y también a aquello que está cambiando. Tierraviva llega aquí a su final, pero los paisajes continúan. Siguen transformándose, acumulando historias, generando preguntas y esperando nuevas miradas. Tal vez esa sea la verdadera enseñanza de este proyecto: comprender que el paisaje nunca se termina de conocer. Siempre queda un camino por recorrer, una historia por descubrir o una nueva forma de mirar. Y quizá, después de todo, fotografiar un paisaje no sea otra cosa que aprender a escuchar lo que los lugares tienen que decirnos.






